LA UNIVERSIADA

“…y abriendo mi cuaderno de latín continué con La Universida. Es decir, volví a comenzar.

Todo era oscuro al principio

los pájaros y los peces y los árboles

los hombres aún no los había

pero si los hubiera también serían negros

porque no había luz para nadie.”

Ramón J. Sender, Crónica del alba (1942)

 

Todo era oscuro al principio, pero en verdad sí había luz. Él era la luz aunque no lo sabía. Sus sueños luminosos emanaban infinitos de su boca y se reflejaban en mi.

Él estaba vivo, era puro, limpio, claro y hermoso.

¿Puede un solo hombre sostener su vida con sus sueños? ¿Durante cuánto tiempo puede un hombre sostener sus sueños?

Cuando el hombre quiere que sus sueños se conviertan en realidad empieza a andar por un camino de rocas y a sufrir.

Él sigue andando y luchando y no se quiere dejar vencer. Y lamenta el tiempo que solo estuvo soñando…

La maldad, la farsa, la soberbia…

Él es el hombre nuevo. El que resiste entre tanta vanidad.

… editores, editoriales, poetas, escritores…

Él es el hombre nuevo. Mientras yo viva sus sueños vivirán en mi.

… cobardes, miserables, farsantes todos sin corazón…

Él era el hombre nuevo. Los hombres nuevos aparecen ante la mirada ciega de los demás.

… que alejan la poesía del pueblo, solo para ellos y en su beneficio.

La luz era él.

 

Bérénice

 

 

 

 

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